viernes, 26 de agosto de 2011

Aclaraciones necesarias sobre la ilegal confiscación de Sol de Pando


El presidente Evo Morales en octubre del 2009 apoyando
y promoviendo la circulación de Sol de Pando en Cobija.

El Juez Sumariante encargado del proceso administrativo contra Ernesto Cornejo y Ximena Ruiz no puede incurrir en prevaricato ante un hecho irregular tan flagrante que deberá derivar en acciones penales y civiles…

Erbol informó el 5 de agosto que el asesor jurídico de la Gobernación de Pando, Ricardo Torres, “admitió que fueron funcionarios de esa institución quienes secuestraron violentamente mil ejemplares de la edición 22 del periódico Sol de Pando”; y confirmó que se abrió proceso administrativo contra Ernesto Cornejo y Ximena Ruiz para establecer responsabilidades, anunciando sanciones “si el caso lo aconseja”.
El caso no sólo lo aconseja, lo exige claramente. El Juez Sumariante encargado del proceso administrativo no puede incurrir en prevaricato ante un hecho irregular tan flagrante que, si la justicia existe, deberá derivar en acciones penales y civiles.
Y esperamos que el Sumariante no sea el mismo abogado Torres, pues ya adelantó un criterio prevaricador al sostener una desvergonzada mentira: Según Ricardo Torres” –reportó Erbol—, “el empleado de la gobernación Cornejo era coordinador nacional y responsable (de Sol de Pando) y que trabajaba de manera estrecha con Wilson García. ‘El habría recibido una porción para que haga llegar a las organizaciones sociales. Jimena Ruiz compró 500 ejemplares para distribuir entre algunas entidades públicas. No conocíamos que tenían esta actividad extra a la gobernación’”.
Aclaremos pues…
Ø  La señora Ximena Ruiz jamás fue parte integrante de Sol de Pando bajo ninguna circunstancia. Tampoco compró jamás ni un solo ejemplar de Sol de Pando en nombre de la Gobernación. Y si lo hubiera hecho, tendría que justificar los fondos que utilizó para cometer semejante irregularidad. Como quiera que la señora Ruiz participó, junto con el propio señor Gobernador, en el traslado de los dos voluminosos paquetes de las oficinas del BOA hacia dependencias de la Gobernación, esta servidora pública no sólo ha incurrido en faltas administrativas al usar sus prerrogativas como Directora de Comunicación, en abuso de autoridad, intimidando y chantajeando a la señora Virginia Guachalla (además de expresarse groseramente y con epítetos injuriosos y denigrantes contra la Lic. Silvia Antelo, Gerente de Sol de Pando), sino también incurrió en delitos de tipo penal y delitos contra la Constitución al impedir la libre circulación de los ejemplares retenidos, privando a nuestros lectores en Cobija (a quienes está dirigida nuestra producción) de su derecho a la información.
Ø  El señor Ernesto Iván Cornejo fue incluido públicamente en nuestro staff, en forma ad-honorem, tras una invitación nuestra como “coordinador regional” con el específico fin de abrir fuentes informativas entre los movimientos sociales de Pando, facilitando  nuestras labores de cobertura periodística. Cornejo jamás tuvo atribuciones, ni las tendría nunca, para intervenir en la comercialización del periódico, función privativa de nuestra Gerencia General encargada de organizar nuestras redes de canillitas en todo el país. Al señor Cornejo Vaca, en su condición de coordinador ad-honorem de Sol de Pando con los movimientos sociales, se le entregaba un pequeño lote de 20 ejemplares para fines de promoción y era encargado de hacer llegar 50 ejemplares a la Federación de Campesinos de Pando (Fsutcp) en el marco de un convenio de colaboración mutua con Sol de Pando. En este caso esos 50 ejemplares no llegaron nunca a dicha institución sindical. Es pertinente aclarar que el señor Cornejo colaboraba con Sol de Pando en forma esporádica y voluntaria, sin percibir ningún sueldo ni salario ya que su cargo en el staff, reiteramos, era ad-honorem.
Ø  La señora Virginia Guachalla era una de las principales vendedoras de Sol de Pando en Cobija, como encargada de un grupo, percibiendo la totalidad (100%) de los ingresos por ese concepto de venta, sin ningún costo de consignación, con la condición de hacer circular los ejemplares en todos los barrios de la ciudad de Cobija, incluyendo poblaciones vecinas como Porvenir, por lo que bajo ninguna circunstancia estaba autorizada para vender o transferir el lote en su totalidad a una sola entidad o persona. Su labor de venta era personalizada con cada uno de los lectores que adquirían individualmente cada ejemplar. En caso de que haya sido obligada a desajenarse de la totalidad de los dos paquetes de la edición Nro. 22 recogidos en las oficinas del BOA, no hay duda de que tal circunstancia fue absolutamente irregular e ilegal.