domingo, 28 de agosto de 2011

Nuestra integridad en serio riesgo | SUB-EDITORIAL

Los obsesivos ataques que de un tiempo a esta parte viene soportando Sol de Pando, no se reducen a la ilegal confiscación (y posible quema) de nuestra edición #22 que privó al pueblo de Cobija de su elemental derecho a la información. Hay más que eso…
Esperamos las garantías plenas del Gobierno para seguir ejerciendo sin miedos ni chantajes nuestro derecho al trabajo y al libre ejercicio de nuestro rol informativo…

Caricatura publicada por La Gaceta de La Razón.
Existe una manifiesta decisión de liquidar este Periódico Amazónico de Circulación Nacional mediante “sutiles” y sistemáticos socavamientos, inicialmente contra muestra estructura publicitaria que ya nos causó graves daños económicos. Se busca atentar contra nuestra capacidad operativa amedrentando a nuestros colaboradores especialmente en Cobija; no otra cosa significan las presiones que se ejercen contra nuestro Jefe de Prensa que por miedo a represalias deja de realizar sus reportes habituales (Alex Castedo está siendo enjuiciado penalmente por el hermano del Gobernador, un empresario ex diputado del MNR, sin motivo alguno);  y las que se ejercieron contra nuestra principal canillita chantajeándola con el “Empleo Digno”, programa del que la excluirán si persiste en vender nuestro periódico en las calles de la capital pandina. De hecho nos llegó la amenaza de que si volvemos a Cobija, "no saldremos vivos"; y simultáneamente tenemos en ciernes un mandamiento de aprehensión totalmente arbitrario en los juzgados de Cobija, por parte del mismo hermano de Flores Roberts. Si esto pasa, todo podría pasar, en este país donde los sicarios que se ofrecen al mejor postor comienzan a campear.
Lo más cobarde de tal estrategia sañuda es que pretenden desprestigiarnos acusándonos de “derechistas”. Miren quiénes.
Esperamos las garantías plenas del Gobierno para seguir ejerciendo sin miedos ni chantajes nuestro derecho al trabajo y al libre ejercicio de nuestro rol informativo como militantes genuinos que somos del proceso de revolución cultural y de construcción ética del Estado Plurinacional. 
A pesar del clima de miedo reinante en Cobija para desenvolver nuestro trabajo informativo, tanto nuestro Jefe de Prensa como nuestros canillitas no renunciarán a sus derechos laborales y seguirán respaldando este proyecto; aunque nuestros abusivos detractores pretendan tapar el sol con un dedo.