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domingo, 29 de julio de 2012

El bosque amazónico al desnudo en la Primera Bienal de Fotografía de Lima

La muestra “Selva Virgen” que está abierta hasta el 31 de julio expone los trabajos de 10 fotógrafos y dos pintores que retrataron un mundo amazónico libre de tabúes…
  
Ya se acaba la I Bienal de Fotografía de Lima  y para finalizarla la Municipalidad de Lima y el Centro de la Imagen presentan en la Casa Inmobiliaria diferentes fotos de 10 fotógrafos y 2 pintores que participan en la muestra llamada Selva Virgen. Ella comprende /varias fotos tomadas en nuestra Amazonía.
Las fotos nos revela que está llena una cultura libre de tabúes, ya que la sexualidad y la sensualidad son parte y signos de cada detalle. Además, la Amazonía es un espacio libre para el pensamiento, pues la vida convive en armonía con la naturaleza, donde rigen los institntos y el amor. Sin embargo, esta reclama ser vista desde la sexualidad, la alucinación, el ensueño y la embriaguez.
Las fotos retratan momentos, personajes, situaciones, historias, fantasías y mitos en torno a la sexualidad en la Amazonía y su gente, excesiva en belleza y vitalidad, enamorada, apasionada, ilusionada. Es una nueva visión a la tan característica imposición que se le ha dado a este territorio con nombres como salvaje y peligroso para el imaginario peruano. La muestra es un álbum secreto encuentra aquello que es casi imposible de describir, pero que la muestra nos permite ver: la imagen precisa de un mundo que vive en constante clímax.

viernes, 20 de julio de 2012

Escritores latinoamericanos recuerdan masacres por el caucho en la Amazonia

El tema que abordan los libros se refieren a la época del caucho, período que fue motivo de controversia porque provocó la muerte de 30 mil nativos en los primeros años del siglo pasado.

Durante cuatro días se presentarán en la Feria Internacional del Libro en Lima cinco obras publicadas bajo el sello de la editorial loretana "Tierra Nueva" que están dedicadas al tema del período cauchero y la presencia de autores extranjeros que llegarán a la capital especialmente para la ceremonia...
El escritor argentino Ovidio Lagos.
Los títulos que se presentarán son “Arana, el rey del caucho – atrocidades en el Amazonas” del escritor argentino Ovidio Lagos, “El insomnio del perezoso” del escritor loretano que radica en España Miguel Donayre Pinedo, Època del caucho – imágenes de terror” del escritor loretano Percy Vílchez Vela, “El jazmín y la mandrágora” del poeta piurano y presidente de la Academia Peruana de la Lengua Marco Martos y “Ruidos” del destacado periodista José María “Chema” Salcedo. La sala Blanca Varela, Jose María Arguedas y Clorinda Matto de Turner acogerá a los autores y presentadores entre el 27 y 30 de julio.
Jaime Vásquez Valcárcel, presidente de Tierra Nueva, manifestó que por coincidencia el tema que abordan tres de los cinco libros se refiere a la época del caucho, período que fue motivo de controversia porque provocó la muerte de 30 mil nativos en los primeros años del siglo pasado y que motivó la investigación del argentino Ovidio Lagos quien a través del cauchero Julio C. Arana da a conocer detalles de una parte de la historia amazónica.
Otro libro sobre este periodo es “Época del caucho – imágenes del terror” que contiene imágenes inéditas con el texto de Percy Vílchez Vela.
La periodista Milagros Leiva será la encargada de presentar “Ruidos” de José María “Chema” Salcedo el sábado 28 de julio en la sala “José María Arguedas” a las 5.30 de la tarde.
Mientras que “El jazmín y la mandrágora”, la antología poética de Marco Martos será presentado el viernes 27 de julio a las 8.15 de la noche en la sala “Blanca Varela”.
El sábado 28 de julio se presenta a las 4 de la tarde en la sala “Blanca Varela” la obra “Arana: rey del caucho, terror y atrocidades en el Amazonas” del escritor argentino Ovidio Lagos. “Insomnio del perezoso” de Miguel Donayre Pinedo se presenta el domingo 29 de julio a las 4 de la tarde en la sala “José María Arguedas” y el lunes 30 de julio a las 5 y 30 de la tarde en la sala “Clorinda Matto de Turner se presenta “Época del acucho – imágenes del terror” de Percy Vílchez Vela.

miércoles, 6 de junio de 2012

ECOS DE LA "CHOPE PIESTA" | La gran fiesta de Trinidad brilló en cuerpo y alma


La ciudad santa de Bolivia celebró su fiesta natal en varias jornadas de una tradición misional que se remonta al siglo XVII y es parte fundamental de la identidad del pueblo mojeño. Una entrada estudiantil en las calles de Trinidad, tres jornadas de “jocheo” de toros, “palo encebao” y la irrupción dominical de la danza de los macheteros frente a la Catedral, engalanaron la Chope Piesta fundacional en la capital del Beni…

por Wilson García Mérida
fotos Emar Scharkman | Manuel Alejandro Vargas
Sobran motivos y razones para afirmar que Trinidad es la ciudad santa de Bolivia; su nombre mismo es una de esas razones, y otra es el día en que nació. Cuando Trinidad se fundó era un día de fiesta santa, la Chope Piesta, que en lengua misional trinitario-mojeña significa “Gran Fiesta”, esa que las comunidades indígenas cristianizadas ofrendaban con el sincretismo de su devoción a la Santísima Trinidad, su razón de ser como pueblo y como ciudad.
Trinidad es la única ciudad en Bolivia y Latinoamérica donde su efeméride es a la vez una fiesta patronal.
En el santoral católico, el día de la fiesta de la Santísima Trinidad es movible, y es por ello que la ciudad capital del Beni, fundada en 1686, celebra su día entre las últimas fechas de mayo o las primeras de junio. Este año, la Chope Piesta de Trinidad cayó el 3 de junio. Cuando fue fundada por el jesuita Cipriano Barace hace 326 años, el domingo festivo era un 9 de junio.
La fundación de Trinidad por Cipriano Barace, “doce leguas más abajo del río Loreto”, fue un éxito del sincretismo, es decir un prolífico empate entre la religión católica y las creencias originarias indígenas. El misionero jesuita apoyado por otro sacerdote célebre, Pedro Marbán, “tentó” a la nación de Moxos enseñando además de las bellas artes como la música sacra y la pintura u oficios como la carpintería y la albañilería, las técnicas de la agricultura y la ganadería. Y quizá es aquí donde el Beni nace como un satélite dependiente de la ganadería cruceña (dependencia que sólo podría romperse si el Beni se vincula con el valle de Cochabamba); pues Barace, con ayuda de los conquistadores españoles afincados en Santa Cruz, trasladó las primeras cabezas de ganado a Moxos atravesando heroicamente 500 kilómetros.
El esfuerzo de Barace fue recompensado por los Moxos que donaron su fe a la Santísima Trinidad; y fue así que nació la “Chope Piesta”, esa tricentenaria celebración indígena-colonial que dura casi una semana entre el “jocheo” de toros, el “palo encebao”, la danza de los macheteros y la elección de bellas “moperitas”.
Esta fiesta santa que dio nacimiento a la ciudad de Trinidad, es un Patrimonio Cultural de Bolivia no declarado oficialmente. 
Siguiendo la tradición de más de tres siglos, la celebración comenzó el viernes con una Entrada Folclórica que en las últimas décadas es protagonizada por estudiantes, jóvenes y niños, de la ciudad y sus entornos. En la celebración se puede disfrutar de ritmos propios de la región de Mojos y del Gran Paitití, como la danza del machetero, el baile que distingue a la región, junto a la chovena, el taquirari, el carnavalito y otros de lugar.
Tres días de “Jocheo”

Y a partir de las dos de la tarde del sábado el pueblo se da cita en la Plaza de la Tradición, donde la Alcaldía armó un rodeo con madera labrada y graderías; es el escenario donde durante tres días se celebrará el “jocheo” de toros.  Según Arnaldo Lijerón, historiador e investigador de las culturas mojeñas, "esta celebración ya se practicaba desde los años 1675, cuando los originarios celebraban en dos circunstancias, la primera cuando atrapaban a un tigre y luego cuando dominaban a alguna tribu (adversaria) de esa época".
En el jocheo de este año, según la crónica de Radio Patujú, “bravos toros fueron mandados traer por el Gobierno Municipal para regocijo del público que llegó hasta el corral. Muchos jóvenes fueron estropeados por los toros pero ninguno resultó con heridas graves, más bien, mostraron habilidad para sortear las embestidas de los animales”.

De un tiempo a esta parte, este rudo deporte heredado desde la colonia española, antes reservado sólo para varones, viene siendo también practicado de manera descollante por las mujeres mojeñas. Jóvenes osadas y valerosas como Mariela Humaza Roca, oruinda de Santa Ana de Yacuma, Fátima Roca y Yahara Guaji fueron las pioneras en el 2010, cuando montarona los toros con tal pericia que resistieron el corcoveo hasta dominar a las bestias ante el aplauso general; desde entonces el "jocheo" dejó de ser un patrimonio masculino. 
“Palo Encebao”
Además del "jocheo", también en la Plaza de la Tradición,  es la hora de jugar el "palo ensebao", que consiste en un tronco de unos 30 centímetros de diámetro y 30 metros de alto, recubierto con una grasa especialmente preparada en base a cebo para hacerlo resbaloso y difícil de trepar; habitualmente el palo, uno nuevo cada año, es instalado por miembros del Cabildo Indigenal, cumpliendo la tradición. El madero es la prueba de fuerza y destreza que debe vencer el hombre nativo, para treparlo y conquistar los premios que las autoridades han colocado en la cima para el ganador. Es un tronco de "pariquina", árbol nativo, en cuya punta, sujeta a un mástil, flamea la bandera de Trinidad, verde con un rectángulo rojo que contiene la cruz misional.
Mientras tanto, la "bombilla", la banda musical de los mojeños, comienza a sonar. Los instrumentos típicos, el pífano y el tambor, ofrecen el ritmo para que hombres y mujeres suelten su alegría.
Fiesta central

Y el domingo, 3 de junio este año, es la fiesta central. La jornada empezó con una solemne misa Te Deum en la Catedral de Trinidad y después la procesión del Santo Patrono, recorrido en el que participan autoridades y ciudadanos.
Y en las afueras de la catedral, danzaron los macheteros, con sus clásicas "camisetas" blancas, y las "mamas" con su tipoy de varios colores. Las mujeres indígenas llevan sombrero con espejos y cintas de colores tan largas como las trenzas de su cabello.
Y como un broche de oro en la Chope Piesta, la población eligió a las móperas y moperitas, las mujeres más bellas, que son distinguidas con títulos del folklore regional.  
Todo esto sucedió en Trinidad entre el 1ro. y 4 de junio de este año, jornadas designadas por el santoral católico para celebrar la gran fiesta de la Santísima Trinidad.

martes, 1 de mayo de 2012

Música Barroca 'Misiones de Chiquitos', once días de magia también en el Chaco de Tarija


En el IX Festival Internacional se presentan alrededor de 10 agrupaciones de Europa (nueve países), Asia (Japón), Norte y Centroamérica (Estados Unidos y Guatemala respectivamente), además de Sudamérica (seis países).En tanto que Bolivia está representada por más de una veintena de elencos musicales entre solistas, coros y orquestas...

por Silvia Antelo Aguilar
El IX Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos” comenzó el 26 de abril y durará hasta el próximo 6 de mayo, participan 47 grupos de 19 países con 117 conciertos en 22 sedes del majestuoso encuentro.
Este singular festival tiene un sólido prestigio internacional que pone a Bolivia en la cúspide de la cultura musical sacra. Se realiza en su novena versión en la ciudad capital de Santa Cruz (templos San Roque y Los Huérfanos) y  en las ocho poblaciones chiquitanas donde las misiones jesuíticas del siglo XVIII dejaron su imborrable huella musical (San Xavier, Concepción, San Ignacio de Velasco, Santa Ana, San Rafael, San Miguel, San José de Chiquitos y Santiago de Chiquitos). Pero además,  por primera vez, llega a Tarija.  La ciudad Villamontes es la sede chaqueña que recibe a agrupaciones entre las que se destacan el Coro de Niños de Pòznan, de Polonia, y la Capilla del Valle de Asunción, de Guatemala.
Un tesoro de la Humanidad
    
Las antiguas misiones jesuíticas de Chiquitos en el departamento de Santa Cruz (1691- 1767) y las de Moxos en el departamento del Beni (1681-1767) constituyen unas de las principales riquezas del patrimonio cultural regional y nacional. Durante el proceso de restauración de los templos jesuíticos de estas misiones se descubrió una riqueza musical de gran magnitud: en Chiquitos  5.500 y en Moxos 7.000 hojas de música sacra escrita entre los siglos XVII y XVIII, tanto por músicos europeos como por los indígenas de la zona y que fue interpretada cotidianamente en estos pueblos hasta mediados del siglo XIX.
Se trata de melodías que han sobrevivido inquebrantables en el tiempo y que se han convertido en reliquias únicas en el mundo.
A este tesoro se suma la declaración de la Unesco en 1990 que nombró a seis pueblos de Chiquitos como Patrimonio Cultural de la Humanidad como “pueblos vivos”, ya que a diferencia de otros antiguos pueblos jesuíticos que sólo quedan ruinas, en Chiquitos aun se conservan sus bellas iglesias, las partituras musicales, sus costumbres, vestimentas, fiestas, ceremonias, fabricación de instrumentos y muchos de ellos la tradición musical. Estos pueblos son San Xavier (distante a 240 km de Santa Cruz de la Sierra), Concepción (a 290 km), Santa Ana (520 km), San Rafael (550 km), San Miguel (515 km) y San José de Chiquitos (280 km), pero además están las otras misiones aunque no hayan sido incluidas en la declaración por la Unesco son parte de este circuito e igualmente de extraordinarios atractivo; estas misiones son: San Ignacio de Velasco (460 Km),  Santiago de chiquitos (a 420 km) y Santo Corazón (640 Km). Pero el Festival además llega a otros pueblos (más de tres mil kilómetros de recorrido) que fueron antiguas misiones jesuíticas de otras regiones del Departamento de Santa Cruz y el Beni  como también misiones franciscanas y mercedarias del territorio cruceño. Este proyecto es único porque gira en torno a este patrimonio cultural vivo y dinámico de sus pueblos que mantienen vigentes sus tradiciones.
Este fenómeno de recuperación hizo que se abrieran las puertas de los archivos musicales, bajo la atenta mirada de sus celosos guardianes que siguen fieles a la tradición de sus ancestros. El fervor que este arte suscita lo comparten con cientos de músicos y miles de personas que cada dos años participan del Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos”, organizado por la Asociación Pro Arte y Cultura (Apac) con el único fin de “difundir la belleza de este patrimonio mundial”.
Según datos de la Apac, en las 8 versiones realizadas desde 1996 han participado 4.687 músicos de  285 grupos que brindaron 804 conciertos.
Cada festival está acompañado por un “Encuentro Científico, Simposio Internacional de Musicología” (Ecsim), en el cual historiadores, investigadores y musicólogos discuten sobre algún tema referente a la música antigua. Las ponencias presentadas en todos los Ecsim se publican y se difunden a través del Fondo Editorial de la Apac.
La fiesta cultural de año
Tras su inauguración el pasado 26 de abril, el IX Festival trae un precioso repertorio para los amantes de la música misional del nuevo mundo que surgió entre los siglos XVI y mediados del siglo XIX.
El pasado domingo, el Festival ofreció 18 presentaciones gratuitas en diferentes iglesias de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en lo que denominó Domingo Barroco.

Grupos nacionales y extranjeros se presentaron acompañando el oficio religioso.
Para ese día se presentaron además 10 conciertos y diferentes localidades. Las dos grandes atracciones fueron la Ópera San Ignacio, que contó con más de 120 músicos en escena y se realizó al aire libre en la población chiquitana de San Ignacio de Velasco.

La otra gran atracción tuvo lugar en Villamontes (Tarija), con la presentación del grupo paraguayo Bach Collegium de Asunción.

“Opera de la Selva” en San Ignacio

En San Ignacio de Velasco asistieron más de 1.500 personas para presenciar una de las obras musicales más valiosas del periodo misional en América, el estreno de la “Ópera San Ignacio” conocida más como la “Ópera de la Selva”, una coproducción dirigida por el maestro francés Antoine Duhamel, quien reunió en el escenario a cinco orquestas y dos coros de diferentes poblaciones de Chiquitos, como las orquestas y coros de Hombres Nuevos, Paz y Bien, Santa Ana y San Ignacio e invitados de otras orquestas. Al son de tambores, violines, trompetas y clarinetes, un coro de ángeles conformado por 177 niños y jóvenes, deleitaron al público lugareño y a cientos de turistas que aplaudieron de pie el talento chiquitano.
La Ópera San Ignacio fue compuesta en América por un autor anónimo, en el año 1720 aproximadamente. La obra estuvo perdida durante muchos años, hasta que fue recuperada. Fragmentos de la misma estaban almacenados en los archivos de las Misiones de Chiquitos y de Moxos. Piotr Nawrot, director artístico del Festival Barroco, fue el encargado de reconstruir la composición musical, ya que en ningún lugar se la encontró de manera íntegra y básicamente se la tuvo que armar durante varios años. Fue estrenada hace un lustro y logró aplausos en América y en Europa, pero por primera vez se tocó en el pueblo dedicado al fundador de la Compañía de Jesús, San Ignacio de Loyola.
La ópera recrea el compromiso misional de San Ignacio de Loyola, fundador de la Compañía de Jesús, narra su refugio con los mensajeros angelicales y su lucha contra las tentaciones del demonio. El argumento central de la obra es el amor divino hacia San Ignacio y el filial hacia su compañero San Francisco Xavier que le ayudará en su camino.
El concierto fue grabado por equipos de la televisión francesa y de Gran Bretaña.
Villamontes recibe los sonidos del Barroco
Por vez primera la población chaqueña de Villamontes es sede del circuito de presentaciones del Festival de música barroca. El pasado domingo, sus habitantes pudieron presenciar el Coro Bach Collegium de Asunción del Paraguay en el Templo San Ignacio de Solano.
Roberth Camacho, Alcalde de Villamontes, expresó el orgullo y honor de poder ser anfitrión de un festival de tan gran magnitud, reconocido no solo en el territorio nacional sino también en el ámbito internacional. “No siempre tenemos la oportunidad de tener tan ilustres visitas como las que recibiremos durante el festival” expresó, al tiempo de reiterar que mientras siga como autoridad, garantizará el apoyo a este gran evento para que no sólo llegue a Villamontes, sino también a otras regiones aledañas promoviendo así la cultura y el turismo de la región.

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